Un nuevo Varane
El miércoles de la próxima semana se cumplen cuatro meses desde que Raphael Varane se lesionó en el estadio Cornellà-El Prat (11 de mayo), en una acción en la que metió la pierna derecha para intentar robar el balón al jugador del Espanyol, Wakaso. Se le fue el menisco en esa pugna.
Un día después fue intervenido en una clínica de Béziers (Francia) por el doctor Hervé Sibert. El parte médico únicamente habló de una “lesión meniscal” y los pronósticos de recuperación se fijaron en seis u ocho semanas, con lo que se daba por seguro que estaría en condiciones de empezar la pretemporada. Todo iba perfecto. Siguió un plan específico de recuperación en Lens durante sus vacaciones.
El 7 de agosto parecía que ya estaba de vuelta cuando se unió al trabajo de grupo con toda la plantilla en un entrenamiento en Miami. Completó la sesión sin problemas. Pero sufrió un retroceso.
Recaída
Días después tuvo que parar. La rodilla se empezó a inflamar y se habló de la posibilidad de que estuviera afectado el menisco externo y hubiera habido precipitación en su regreso a los entrenamientos.
Desde ese momento, Ancelotti, Zidane, Varane y los médicos acordaron que había que trabajar sin fecha de vuelta y con paciencia hasta cumplir unos plazos que ofrecieran plenas garantías.
La lesión en la rodilla era delicada y tenía riesgo. Otra recaída podría suponer un plazo de tiempo más prolongado. De esta forma se le diseñó un nuevo plan de trabajo que consistía en asegurar el perfecto equilibrio muscular para proteger la rodilla de los sobreesfuerzos que exige la alta competición. Su explosiva forma de correr y su velocidad le pueden perjudicar. Necesita una buena musculatura que le preserve de cualquier adversidad.
Quiere llegar al derbi
Varane está ahora en la recta final de su recuperación y, si no hay ningún contratiempo de última hora, espera ser uno más dentro de dos semanas. Para esas fechas hay un derbi entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid.
El francés ya toca balón con soltura y sin miedo. Está en la fase de trabajo aeróbico. Después de pasar por el gimnasio sale al terreno de juego y hace carrera continua, series y golpea el esférico. También ha necesitado un componente de proteínas para mejorar su rendimiento.
Para reconducir su recuperación ha tenido que llegar a ese equilibrio muscular que le permita volver a competir sin riesgos. Para ello ha tenido que fortalecer, de forma minuciosa, el cuádriceps (músculos extensores) y los isquiotibiales (músculos flexores) de la pierna derecha hasta el punto de que la masa muscular tuviera el mismo volumen y diámetro que la otra pierna. No puede haber descompensación.
Varane, a sus 20 años, ha sufrido una lesión en el menisco que no puede desatender y tendrá que seguir cuidándose con un trabajo de fuerza y potenciación que le permita rendir sin riesgos.
Se siente impaciente por volver a jugar y reconoce que cuando lo haga volverá con un nivel físico más alto.
Varane se consolidó en el equipo titular con Mourinho la pasada temporada cuando demostró capacidad para anular a jugadores del máximo nivel como Messi, Van Persie y Didier Drogba. El francés se ganó la confianza del entrenador y provocó que Pepe fuera suplente.











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