Xavi no está bien’. Esta frase está tomando cuerpo en los corrillos del Barcelona en este inicio de temporada. El centrocampista es tan importante para este equipo que un simple catarro se convierte en una gripe para el resto y el hecho de que acabase la temporada prácticamente agotado, sin apenas descanso en el verano por la Copa Confederaciones, y que haya iniciado esta a un ritmo por debajo de sus prestaciones ha motivado qye se extienda la preocupación tanto en el cuerpo técnico como en el propio club, que ahora se arrepintiendo de facilitar alguna salida.
Por este motivo, el Tata Martino ha diseñado un plan de recuperación para el futbolista y, de hecho, no fue convocado para disputar el partido contra el Valencia en Mestalla, sabedor de la exigencia física del mismo y que luego sería convocado para jugar con la selección otro choque importante ante Finlandia. Además, Xavi se ha quedado sin recambio natural ya que Thiago ha sido traspasado al Bayern Múnich mientras que a Sergi Roberto aún le queda mucho para acercarse a su nivel.
Con este escenario en precario, y con Busquets e Iniesta buscando también su mejor estado físico, Cesc Fábregas se ha convertido en el salvavidas del medio del campo azulgrana. Cesc nunca fue Xavi. Se parecen, pero no tanto, aunque con tanta precariedad no le está quedando más remedio que asumir alguna función más de la cuenta que agradecen todos. Veremos si ante el Sevilla Xavi sigue dosificándose o aparece con la fuerza que espera su entrenados, sus compañeros y la grada azulgrana.











0 comentarios: